Desde Cajatambo Perú.

domingo, 11 de agosto de 2013

CAJATAMBO: huayno tradicional

Este es un video de YouTube:



En los años sesenta y  antes, cuando los  equipos de música para animar las fiestas no eran de uso común en las provincias alejadas de las capitales de departamento, y menos en Cajatambo, el empleo de la guitarra para tal fin estaba muy difundida. Fácilmente, cuando no en la propia casa, en alguna casa vecina se podía conseguir una guitarra, ya como préstamo o invitando al propietario a una fiesta en ciernes. Las jaranas se armaban frecuentemente con motivo de cumpleaños, bautismo, matrimonio, o lo que fuere. Aqui vemos al amigo Romero transportándonos musicalmente a esos tiempos de autonomía en esta materia. Interpreta un huayno aprendido en sus tiempos de adolescencia, que entre otras cosas dice:
                
                                   Al pie de un árbol frondoso
                       me puse a considerar
                       lo poco que un hombre vale
                       cuando no tiene qué regalar.

Pedimos disculpas por la desatinada intromisión durante la grabación

jueves, 25 de abril de 2013

Auténtico Huayno Cajatambino (2)




viernes, 19 de abril de 2013

Auténtico Huayno Cajatambino (1)

Oyón ha conquistado el Perú musicalmente mientras que Cajatambo se está ayacuchanizando.- Nava ha pertenecido a la Provincia de Cajatambo. Estos jóvenos, uno de ellos Emilio Suarez, llevan consigo también el sentimiento cajatambino y cultivan el huayno original de Cajatambo. Lo han subido a  You Tube para que tengamos  la oportunidad de escuchar y contrastar con lo que abunda hoy en el ambiente cajatambino: un huayno con acento ayacuchano. Estos ex- cajatambinos ( que me disculpen el término) nos dan un ejemplo de amor propio cultivando nuestra música con apego a su originalidad. De ninguna  manera somos  opuestos a la modernidad pero sí a los cambios que desnaturalicen su esencia. En ese sentido tenemos que reconocer que el arpa oyonense, se ha impuesto a nivel nacional. Este estilo inicialmente difundido por Pelayo Vallejos ( que recibió sus primeras lecciones de Artemio Ticerán, notable músico cajatambino), y continuado por otros arpistas oyonenses también muy notables, tiene acogida en todo el Perú. Mientras tanto, Cajatambo está siendo conquistado por un estilo que no se parece al nuestro.

jueves, 28 de marzo de 2013

CRISTO DE CAJATAMBO

 
Este Cristo que vemos está en Lima, vino hace poco de Cajatambo, donde permaneció en el seno de  una familia cajatambina (Céspedes, Leyva, Solís y Fuentes Rivera Solís), generación tras generación, por un tiempo aproximado que supera fácilmente  siglo y medio. Según el seguimiento realizado proviene de Sevilla, de la escuela de Martinez Montañés(*).

Una vez más le rindo mi homenaje y le reitero mi fe y mi devoción

En Cajatambo, durante el virreynato, los sacerdotes encargados de catequizar, es decir de instruir a los habitantes de esta antigua jurisdicción con la doctrina de la Iglesia Cristiana Católica, tuvieron una ardua labor. Difícil la tarea de enseñar una nueva religión, y muy especialmente  en la zona de Cajatambo como lo han referido historiadores  y antropólogos ( Pierre Duviols, Juan Carlos García Cabrera, Román Robles Mendoza, etc.) porque abundaban las actividades consideradas  por los catequizadores como "ofensas a Dios", tales como las brujerías  hechicerías, idolatrías  espiritismo, curanderismo, etc. las mismas que habían sido prohibidas como primera medida. Pasada esa etapa de resistencia  con el paso del tiempo, el crecimiento de la población inmigrante y  mestiza, la fe católica fue calando progresivamente hasta convertirse en la única y de profundo significado para la población cajatambina, de modo tal que cada pueblo está bajo la advocación de un "Santo Patrón" como María Magdalena, San Agustín, Virgen del Carmen, Virgen de la Candelaria, Santiago Apóstol, etc., y cuyas fiestas se celebran con gran algarabía. 
Sin embargo, hoy en día los seguidores de Martín Lutero inicialmente sacerdote católico,quien renunció a la iglesia porque le negaron el negocio de la venta de indulgencias y, fundó la propia conocida como  protestante o evangelista, están tratando de penetrar, pero el pueblo va dándose cuenta que su carácter inicial de negocio subsiste, pues les cobran una  mensualidad  a sus seguidores ya fanatizados ( por cada cien  nuevos soles de sus ingresos deben entregar diez, bajo amenaza de infierno). 


(*)Pero si importante es su labor sevillana, no lo es menos su obra en América. Juan Martínez Montañés fue el escultor más importante para la América española del siglo XVII. Lima fue el centro montañesino por excelencia y desde allí su influencia se extendió al interior de todo el Virreinato, donde sus esculturas sirvieron de modelo para las tallas de los Crucificados.
«Esta es, quizá, la mayor y más trascendente de las importancias que pueden concederse al arte de Montañés en América, la de haber influido con sus creaciones a toda una generación y lograr, a través de sus obras y discípulos activos en el Perú, que casi todo el continente Sur se exprese plásticamente en las inconfundibles características de su arte» (Bernales Ballesteros).


DIOS CREO CAJATAMBO génesis1:1 En el Principio...



 
Como dice Génesis, "en el principio Dios  creó el Cielo y la Tierra". En el segundo día de la creación del Mundo, cuando  hizo la  tierra, el Señor no olvidó dar existencia a  Cajatambo y, en su seno, una de las maravillas más  grandes de toda su creación. Tal es el paisaje que observamos, el nevado de Yarupajá, en la cordillera de Huayhuash.( Foto que aparece en Google).

jueves, 14 de marzo de 2013

EL MEJOR GUITARRISTA DEL MUNDO CAJATAMBINO

JUAN FUENTES RIVERA BARRETO.- Aquí uno de los grandes guitarristas de Cajatambo, que con sus hermanos Aníbal, Luis y Beltrán formaron el conjunto Los Anaypuyeros. No vamos a contar cuentos, todos lo conocen y las  palabras huelgan. Aquí pueden deleitarse un momento. Lo encontré en You Tube, incluido el título de arriba. Juan recibe el fraternal saludo de tu primo Gustavo.

jueves, 28 de febrero de 2013

CAJATAMBO ENTRE LA FICCIÓN Y LA AFICIÓN

LA FIESTA DE LOS TOROS.- Quienes son hoy adultos y adultos mayores, recuerdan con nostalgia aquellas tardes taurinas en las que el pueblo se divertía con autenticidad. El escenario: bajando de La Torre por sus inmensas graderías estaba el antiguo mercado, a su lado  una vieja iglesia y su respectivo campanario y frente a este conjunto de edificaciones ( en parte reemplazado por el Centro Cívico actual), estaba y está todavía la única iglesia que subsiste( de las tres que habían en el pueblo),  a cuyo costado existía un solar donde ahora  hay oficinas administrativas y otras  a cargo de la propia  iglesia.   Entre los dos  templos  mencionados existía una explanada amplia que se cercaba con barandas y tabladillos, por los cuatro lados, los cuales servían de tribunas para los espectadores y en cuadrilátero al centro, era el escenario de las corridas. Los Arreadores.- Un grupo de experimentados personajes se encargaban de conducir al ganado bravo desde sus respectivas estancias como Shiri, Colpa, Rancas, y otros lugares, hacia el solar junto a la iglesia que servía de coso en los días de la Fiesta Brava. Entre los arreadores más experimentados cabe recordar a Teófilo Fuentes Rivera Castillo, Diógenes Ballardo, entre otros. Eran momentos de emoción y alto riesgo para quienes transitaban por los caminos por donde  se conducían estos animales; había que tomar precauciones y había mucha expectativa entre la la gente joven. Los Enlazadores.- Se encargaban de sacar a las reses para la lidia al cuadrilátero ( no ruedo), las mismas que podían ser o bien toros, vacas, terneras o torillos. El más popular y querido por la afición fue Juan Chamorro, el infalible tira-lazo de cada fiesta. Tenía un dominio extraordinario sobre estos animales, casi mágico. Entraba solo y a pie firme al corral, escogía al animal de turno, lo enlazaba y lo sacaba. En el pórtico lo esperaban algunos ayudantes, por si fueran necesarios. Durante la faena, mientras los toreros hacían lo suyo don Juan paseaba junto a las barandas, con el cabestro en la mano,  haciendo tiempo para sacar al siguiente animal. Los toros no embestían y si alguno intentaba lo disuadía jugueteando con el aro de cabestro sobre las narices del animal. Los Toreros.- A diferencia de lo que ahora ocurre, los toreros surgían desde las tribunas. El espectador con condiciones salía con una capa improvisada ( un poncho, una manta, un pañolón y pocas veces una verdadera capa), se situaba dentro escenario, sacaba un número de capas, según sus posibilidades. Cada vez que el animal exteriorizaba su bravura con gestos y ademanes el público se encrispaba, la expectativa crecía, si el bravo pasaba rosando el cuerpo del adversario se producía en griterío de las mujeres y luego venían los aplausos, había salido una buena capa. Eran realmente actos emocionantes para el torero como para los espectadores, entre los cuales estaban amigos y familiares. Eran emociones en grado superlativo. Hoy salen toreros en traje de luces, que nadie conoce, en las tribunas todos saben que son profesionales en la materia y presumen  que lo harán bien y no produce tanta emoción como los aficionados de antaño. Si es cogido por el bravo, consideran que fue un error del torero y, en todo caso el sentimiento que se produce no es el mismo que la gente siente por un aficionado que no cobra por su actuación sino que entra para divertirse y divertir a los asistentes. Entre los aficionados toreros cabe recordar a Eutimio Rivera ( a caballo), Ramón Hijar, Augusto Fuentes Rivera Vega, Pelayo Fuentes Rivera Solís, Teófilo Fuentes Rivera Castillo, Raúl Rivera Arias, Teófilo Rivera Arias ( Champo), Diógenes Ballardo, etc.
Los  Capitanes de La Tarde.- Tenían las mismas funciones que los de ahora, sus comisarios, sus damas, todos sus colaboradores vivían en Cajatambo. Los animales a  sacrificar para la preparación de los alimentos  y todos los víveres eran del propio lugar. Hoy nada es del lugar. Los capitanes, los toreros, las damas, los toros, etc. llegan de otros lugares; todo procede de la costa. La cancha, el pari, los cuyes, la chicha, etc. nada de esto es del lugar.Ni el público asistente procede de Cajatambo.  Lo único auténtico del lugar es el escenario, es decir el terreno sobre el cual se levanta el ruedo o coso.Los días de fiesta hay una presencia multitudinaria de cajatambinos, familiares y  amigos que residen en distintos lugares del país, pero mayoritariamente en Huacho y Lima, llegan con motivo de las fiestas en masivo traslado, llenan los restaurantes, calles y plazas. Pasada la fiesta, solo quedan la desolación y la basura. Pero por arriba y muy por encima de fiestas, bullicios y su secuela, están un puñado de heróicos cajatambinos ( aproximadamente unas 20 personas), que no han abandonado su tierra y que son los únicos que permanentemente hacen presencia, durante meses y años. Gracias a estas honorables personas, Cajatambo existe como ente viviente. De no ser así, sería un pueblo fantasma.