- Propiedad Comunal.- Las comunidades de campesinos, organizaciones que datan de la época virreynal (antes existieron los ayllus), son propietarias de grandes extensiones de tierras que otrora destinaban para el cultivo o para la cria de animales vacunos, ovinos, etc. En la actualidad estas tierras permanecen en su mayor extensión en estado de abandono debido a que los comuneros y sus descendientes han emigrado a ciudades de la costa, especialmente a la capital de la república.
- Propiedad Particular.- Son extensiones generalmente menores que las anteriores, pertenecientes a personas naturales. Estas propiedades, según su extensión, reciben la denominación de fundos o simplemente de parcelas o corrales. Estos últimos constituyen los tamaños mínimos de un patrimonio, cuyo metraje es variable, pero generalmente no supera lo que puede ser labrada por unas cuatro yuntas. En la vista aparecen los fundos Tuntur y Huamanaca, en las que se pueden apreciar las parcelas o corrales pertenecientes a cada fundo, y las viviendas desde donde se administraban y aún se continúa administrando estas propiedades. Ambas heredades están ubicadas a una hora de camino desde Cajatambo en dirección Suroeste.
El Problema .-En la actualidad más del 70% de las tierras de cultivo y de pastos naturales permanecen en estado de abandono, inaprovechadas diriamos para ser más precisos, a causa de emigración de los propìetarios y de los comuneros. Cuando alguna vez las autoridades del gobiermno central, en su intención de acabar con esta situación, ordenaron empadronar a los dueños o a quienes quisieran trabajar esas tierras, los dueños volvieron a Cajatambo solo para presentar documentos aparentando estar usufructuando las tierras y luego desaparecieron, por lo que la situación continúa igual. Los nuevos habitantes de la ciudad, que han venido de localidades menores o de áreas rurales alejadas no pueden apropiarse de las tierras ni usufructuarlas. Se requiere la formación de cooperativas, asociaciones u otras formas de organización, con la participación de empresas privadas, de los nuevos habitantes del pueblo y de todos cuantos tengan interés, para modernizar la agricultura y volvderlas productivas estas tierras, pues asi como están no benefician a nadie.
Tuntur.- inolvidable lugar de nuestras infancias. Cómo olvidar nuestras vivencias, alternando con nuestros primos coetáneos: Luzmila, Victoria, Clementina, Florentino, José, Carmen, Iluminata, Adelina, Lucho, Graciela y en ocasiones con Juan, Anibal y Ladislao que venían de Siscán (El Rancho).Estaban también ahí nuestros hermanos menores Manuel, Pelayo e Inocencio ( los otros aun no).